viernes, 31 de diciembre de 2010
Pasar página
Yo pienso empezar el 2011 igual que acabaré el 2010: con la boca llena de uvas porque nunca me da tiempo a tragarlas todas conforme voy masticando.
Dentro de unas 12 horas escucharemos la frase que se dice en España por más personas al mismo tiempo: "¡Fgeiz agfño fuevoooo!" (modo 6 uvas en la boca) y la segunda más dicha: "¡Estos son los cuartos!".
Me auguro un 2011 bastante sencillo, parecido al 2010, exceptuando algunos detalles de vital importancia. No pienso hacer balance completo, pero no ha sido un mal 2010. Tampoco voy a hacer una lista de propósitos de año nuevo, porque carece de utilidad práctica y sé que no los voy a cumplir.
Toca pasar página. El año se acaba y no hay nada que hacer. Nos veremos en el 2011. Ya queda menos...
¡Feliz año nuevo!
viernes, 17 de diciembre de 2010
Por eso
lunes, 13 de diciembre de 2010
Creo que has cometido un gran error, y lo lamentarás.
¿Sabes? Ahora quizá pienses que has hecho lo correcto y que a la larga es lo mejor, para los dos, pero no es así.
Te estrellarás y estaré ahí para verlo. Y no te tenderé una mano, sino que te patearé en el suelo.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Decídete
Decídete.
No pienso aceptar dudas o vaguedades. Si de verdad es amor lo que sientes, dilo, a la cara, sin pestañear, sintiéndolo con fuerza. Pero no puedes querer a alguien a quien no conoces, así que te voy a poner unas cosas sobre mí, y así, si quieres, puedas quererme.
Esta puede que sea la primera autobiografía que escriba, y quizá la última, y es a mis 21 años. Nací en Cartagena, en un caluroso Septiembre de 1989. Mi madre es una gran mujer, profesora, de una gran cultura, mucha paciencia y todavía más corazón. Mi padre es un hombre despreocupado, afable y muy inteligente. Un hombre curioso y muy apañado. Al principio, les desdeñaba a los dos, pero ojalá de mayor sea la mitad de grandes que han sido ellos, porque eso ya sería el mayor de mis éxitos.
Me dieron una educación de la que a veces reniego, pero cuando conoces a más gente por el mundo, te das cuenta de que muchas veces, esas personas tienen una educación deficiente en lo básico, ser educado. Cuando tenía 5 años, aprendí a leer y a escribir, me encantaban las plantas, incluso me fascinaban. Estaba siembre con las rodillas manchadas de tierra y barro. Me aprendía las fechas de floración y los nombres en latín de algunas de ellas, siendo el gladiolo mi flor preferida. Mi documental favorito, “La vida privada de las plantas” de David Attemborough, un grandísimo divulgador científico, que en paz descanse.
Cuando entré en el colegio, era un niño bastante travieso, y recuerdo haberme metido en peleas, pero, ¿quién no ha sido así? A los 6 años conocí a un chico, que sería mi gran amigo durante casi 10 años, aunque al final terminaríamos sin poder vernos. ¿Por qué? Creí que me había enamorado de él, el primer gran error de mi vida. Siempre se metían conmigo porque estaba entrado en carnes, y creo que aún arrastro ese trauma.
Más tarde, pasé a otro colegio, concertado. La gente con la que no podía ni verme, ahora son mis mejores amigos, con los que juego al mus y bebo cerveza. Cómo cambian las cosas a veces. Siempre fui un alumno modelo, de buen comportamiento aunque algo hablador. Siempre tuve una gran curiosidad por cualquier cosa y siempre estaba dispuesto a aprender. Mi fascinación por la vida animal y vegetal fue sustituida por mi afición a la Historia, que aún sigue ahí, aunque en segundo plano.
A los 14 años, me percaté que lo que me gustaban eran los chicos, no las chicas. Fueron un par de años difíciles, aunque no bajase mi rendimiento académico. Me fui rebelando contra mis padres, amigos, y todo porque me sentía incomprendido. Pronto, todo el mundo sabía que yo era gay, aunque no podían demostrarlo.
Cuando tenía 16 años, besé a un chico por primera vez. No fue una gran primera vez, pero al menos, hubo una primera vez. Más adelante, también tuve sexo con él, y ahí empezó mi vorágine. Se sucedieron amores y desamores, hasta que cuando cumplí 18 años, marché a Madrid a estudiar Ingeniería Industrial.
Los dos años en Madrid fueron un paréntesis en mi vida modélica. Sexo, alcohol, fiestas y dormir hasta la tarde se sucedían, a la vez que suspendía. Mis malos resultados y mi descontrol me llevaron de vuelta a Murcia.
Con escepticismo, empecé Biotecnología, y al poco me enganchó. Adoro esta carrera, y es realmente fascinante. Más aún que mi amada Historia. Esta carrera se escribe, día a día, segundo a segundo. Y la escribimos nosotros, con nuestra sangre, nuestro sudor y nuestras lágrimas.
Como persona, soy arrogante, orgulloso, altivo y vanidoso. Me gusta tener la última palabra y llevar siempre la razón. Tiendo a considerar que tengo un intelecto privilegiado y por ello, que mis razonamientos son los correctos, y los de los demás, erróneos. Me gusta emplear un lenguaje a veces culto y recargado para diferenciarme del resto. No me siento igual, y a veces pienso que estoy destinado a algo grande, aunque desconozca a qué. Suelo decir lo que pienso, y muy pocas veces deniego la ayuda a quien me lo pide. Me frustro si alguien me supera en algo y me deleito pensando y maquinando planes que no llegarán a ningún puerto.
Soy reservado y a veces, antipático. Me gusta ayudar, sentirme el centro de atención y llevar la voz cantante en muchos asuntos. Estar en el medio. Sentirme el protagonista. Mi lengua me pierde, porque suelo decir lo que pienso, sea lo que sea, y muchas veces, digo lo que no conviene, creo lo que no veo y juzgo lo que no comprendo.
En el amor, soy poco cariñoso, de ahí que una muestra de cariño sea muy valiosa. No sé dar abrazos sinceros y en general, no funciono bien en pareja, ya que siempre he sido un niño solitario, que jugaba solo por no tener hermanos ni primos de mi edad. Mi risa siempre ha sido estridente y estentórea, a la par que sincera y clara. Se me marca profundamente en los ojos y las mejillas.
Si me gusta un libro o una película, lo leo o la veo hasta la saciedad, muchas veces. Lo mismo me pasa con las canciones. Hasta aprenderme fragmentos enteros, de diálogos sobre todo. Me encanta el cine de animación, porque suele hacerme reír, algo que valoro tanto en una película como en una persona.
Podría escribir más, pero creo que por el momento, esto es todo lo que necesitas conocer sobre mí.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
El valor del dinero
Puedes comprar la compañía, pero no la Amistad.
Puedes comprar el sexo, pero no el Cariño.
Puedes comprar arte, pero no la Belleza.
Puedes comprar una sonrisa, pero no la Alegría.
Puedes comprar un ser vivo, pero no la Vida.
Puedes comprar un reloj, pero no el Tiempo.
Puedes comprar una bombilla, pero no la Luz.
Puedes comprar un libro, pero no la Sabiduría.
Puedes comprar una canción, pero no la Música.
Puedes comprar un telescopio, pero no las Estrellas.
Puedes comprar un beso, pero no el Amor.
Puedes comprar una casa, pero no un Hogar.
Puedes comprar un cadáver, pero no la Muerte.
Puedes comprar unas alas, pero no la Libertad.
Puedes comprar a un médico, pero no la Salud.
Puedes comprar a un científico, pero no la Verdad.
Puedes comprar a un juez, pero no la Ley.
Puedes comprar a un político, pero no la Voluntad de un Pueblo.
A pesar de todo esto, siguen diciendo que el dinero tiene "valor".
jueves, 4 de noviembre de 2010
¿Nos conocemos?
La verdad es que nunca nos hemos dedicado a hablar largo y tendido. Nunca hemos mostrado interés sobre el otro, más que algunas cosas vanas y sin mucho fundamento. Cosas como la edad, los padres, lo que se toma al salir de fiesta... Nunca nos hemos preguntado sobre nuestro color favorito, o si nos gustan las margaritas o las rosas, o si dormimos del lado derecho o izquierdo de la cama.
La verdad es que nos tenemos al alcance de la mano, pero ni nos miramos. Siempre con los ojos en otros lados, sin fijarnos siquiera en quien tenemos a nuestro lado. En la vida, mirando hacia adelante.
Parece como si entre nosotros hubiese un muro infranqueable, que no nos permite profundizar, ahondar en el interior del otro y ver qué hay allí. Debe ser la rutina de no fijarse en los pequeños detalles, de no ver lo que no se ve con los ojos.
Algún día, quizá, dejemos de mirar en direcciones opuestas y nos miremos mutuamente. Entonces, y sólo entonces, estará todo claro.
Quizá no nos conocemos... todavía.
jueves, 21 de octubre de 2010
Aníbal

Tras su derrota en Zama, Aníbal se refugió en Asia Menor, en la corte del rey Prusias I. Tras unos años, los romanos averiguaron dónde se escondía y amenazaron al rey con invadir sus tierras si no entregaba a Aníbal. El rey decidió entregar a Aníbal y fue a visitarle a la torre donde éste escribía sus memorias a los 63 años. Éste tomó el veneno que llevaba en un anillo y dijo:
"Liberemus diuturna cura populum Romanum, quando mortem senis exspectare longum censent".
(Liberemos al pueblo romano de su prolongada preocupación , ya que se le hace largo esperar la muerte de un anciano.)
viernes, 24 de septiembre de 2010
Decisiones
He decidido sentarme y escuchar.
He decidido hablar menos y pensar más.
He decidido pararme y observar.
He decidido no sentir y juzgar sabiamente.
He decidido hablar si tengo algo que decir.
He decidido sonreír aunque no tenga ganas.
He decidido ver lo que los ojos no ven.
He decidido apreciar el silencio.
He decidido comprender y entender.
He decidido saber y no suponer.
He decidido ceder si no tengo que perder.
He decidido escribir si lo necesito.
He decidido volver, aunque no sepa adónde.
He decidido cantar en voz baja.
He decidido amar las cosas pequeñas.
No son decisiones importantes, pero son mías.
martes, 31 de agosto de 2010
Errare Humanum Est
Nos equivocamos, es inevitable. Nos equivocamos al elegir el coche, la carrera, la fruta del supermercado, el color de la casa, una camiseta, un vestido, la pareja... Y sin embargo, seguimos haciéndolo. Equivocándonos día tras día, noche tras noche, a veces aprendemos de nuestros errores, otras veces, los dejamos pasar, como si de momentos azarosos del destino se tratasen y los desterramos al más oscuro y profundo de los olvidos.
Todos hemos cometido errores fatales en nuestra vida. No sólo aquellos errores triviales como puede ser la elección de unas gafas de sol demodées o un regalo poco acertado para un amigo. Me refiero a errores que marcan a uno para toda la vida, como puede ser la pérdida de una pareja por culpa de uno mismo o un enfado con un amigo que termina con esa amistad, o dejar pasar la oportunidad para hacer algo importante o un ascenso.
En un gran número de ocasiones, los errores tienen remedio. Por desgracia, suelen ser los errores más graves los que menos solución tienen. Cambiar un par de gafas o una prenda de ropa puede ser la solución a un problema relacionado con la estética, pero no se puede devolver a un esposo o esposa, o incluso a un hijo. No vivimos en un supermercado con garantía por 2 años y tampoco tenemos aquello de "si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero".
Muchos errores no tienen solución. Se aceptan, se aprende de ellos y se dejan pasar. A veces se lloran, se lamentan, se gritan, se juran en vano no volver a cometerlos y se blasfema contra ellos, pero si algo he aprendido de la Historia, es que nadie aprende nada de ella.
Sed Perseverare Diabolicum
"Pero perseverar en el error es diabólico". ¿Cuántas veces nos hemos topado con un error y lo hemos repetido hasta la saciedad? El Ser Humano, el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Diabólico, quizás. Muy humano, diría yo. Muy humano.
Tal vez estemos condenados a errar y a volver a errar. A errar y por lo tanto, estar errados e incluso herrados. Sin embargo, también hay una cosa innata en la raza humana: el tesón. No cejaremos en nuestro intento. Porque, previamente a ser Homo Sapiens, somos Homo Faberus. Es decir, actuamos sin pensar.
Y siempre ha sido así. Nos equivocaremos, a veces rectificaremos, pero nunca nos rendiremos.
domingo, 1 de agosto de 2010
Verano
viernes, 25 de junio de 2010
Un año
martes, 22 de junio de 2010
Historias
Feci arrancó el coche y decidió volverse a casa, en el centro no iba a hacer nada y tampoco le apetecía quedar con sus amigos y contarles la historia. ¿Para qué? Hay veces que las historias hay que guardarlas, cuidarlas, mimarlas en el silencio, porque una vez que se dan a conocer se vuelven vulgares, pierden la intensidad que alcanzan en el silencio de nuestra mente.
jueves, 10 de junio de 2010
Réquiem

et lux perpetua luceat ets.
Te decet hymnus, Deus, in Sion,
et tibi reddetur votum in Jerusalem.
Exaudi orationem meam,
ad te omnis caro veniet.
Requiem aeternam dona ets, Domine,
et lux perpetua luceat ets.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Dies irae, dies illa
Solvet saeclum in favilla,
Teste David cum Sibylla.
Quantus tremor est futurus
Quando judex est venturus
Cuncta stricte discussurus.
Tuba mirum spargens sonum
Per sepulcra regionum
Coget omnes ante thronum.
Mors slopebit et natora
Cum resurget creatura
Judicanti responsura.
Liber scriptus proferetur
In quo totum continetur,
Unde mundus judicetur.
Judex ergo cum sedebit
Quidquid latet apparebit,
Nil inultum remanebit.
Quid sum miser tunc dicturus,
Quem patronum togaturus,
Cum vix justus sit securus?
Rex tremendae majestatis,
Qui salvandos salvas gratis,
Salve me, fons pietatis.
Recordare, Jesu pie,
Quod sum causa tuae viae,
Ne me perdas ilia die.
Quaerens me sedisti lassus,
Redemisti crucem passus,
Tamus labor non sit cassus.
Juste judex ultionis
Donum fac remissionis
Ante diem rationis.
lngemisco tamquam reus,
Culpa rubet vultus meus,
Supplicanti parce, Deus.
Qui Mariam absolvisti
Et latronem exaudisti,
Mihi quoque spem dedisti.
Preces meae non sum dignae,
Sed tu bonus fac benigne,
Ne perenni cremet igne.
Inter oves locurn praesta,
Et ab haedis me sequestra,
Statuens in parle dextra.
Confutatis maledictis
Flammis acribus addictis,
Voca me cum benedictis.
Oro supplex et acclinis,
Cor contritum quasi cinis,
Gere curam mei finis.
Lacrimosa dies ilia
Qua resurget ex favilla
Judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus,
Pie Jesu Domine,
Dona els requiem.
Domine, Jesu Christe, Rex gloriae,
libera animas omniurn fidelium defunctorum
de poenis inferni, et de prof undo lacu:
libera cas de ore leonis,
ne absorbeat eas tartarus, ne cadant in obscurum,
Sed signifer sanctus Michael
repraesentet eas in lucem sanctam,
quam olim Abrahae promisisti
et semini ejus.
Hostias et preces, tibi, Domine,
laudis offerimus:
tu suscipe pro animabus illis,
quarum hodie memoriam facimus:
fac eas, Domine, de morte Iransire ad vitam,
quam olim Abrahae promisisti
et semini ejus.
Sanctus. Sanctus, Sanctus,
Dominus Deus Sabaoth!
Pleni suni coeli et terra gloria tua.
Osanna in excelsis.
Benedictus qui venit in nomine Domini.
Osanna in excelsis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
dona eis requiem.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
dona eis requiem sempiternam.
Lux aeterna luceat eis, Domine,
cum sanctis mis in aeternum,
quia pius es.
Requiem aeternam dona eis, Domine,
et lux perpetua luceat eis,
cum sanetis tuis in aeternum,
quia plus es.
martes, 8 de junio de 2010
Amadeus
Astounding! It-it was actually be unbelieve. These were the first and only drafts of music, but they showed no corrections of any kind. Not one. He had simply written down the music already finished in his head. Page after page of it, as if he were just taking dictation. And music, finished as no music is ever finished. Displace one note and there would be diminishment. Displace one phrase and the structure would fall. It was clear to me that sound I have heard in the archbishop's palace had been no accident. Here again, was the very voice of God. I was staring from the cage of those meticulous strokes at an absolute beauty.
The restored third act was bold, brilliant. The forth, was astounding. I saw a woman disguised in her maid's clothes hear her husband speak the first tender words he has offered in years. Simply because he thinks she's someone else. I heard a music of true forgiveness filling the theatre confering all who sat there perfect absolution. God was singing through this little man to all the world. Unstoppable. Making my defeat more bitter with every passing bar.
sábado, 5 de junio de 2010
Un momento de Excelencia

martes, 1 de junio de 2010
Pongamos que hablo de...
Hablaría de muchas cosas, muchas historias interesantes, extravagantes e incluso increíbles, pero no estoy para eso. No sé, hoy puede que haya sido un día distinto en mi monótona vida. No es que haya intimado con la persona más maravillosa del mundo, pero por el momento, es entretenido estar con esa persona.
Todos los días vamos conociendo gente. Algunas personas nos llenan nada más conocerlas y nos llegan al corazón. Otras, las vemos desde detrás de un cristal, esperando a ver qué hacen, observándolas de lejos, sin saber bien qué decir o qué hacer en su presencia. Otros, directamente no te caen en un primer momento y los ignoras. Incluso, otras personas deseas tener su cabeza en una bandeja nada más decir unas frases.
Pero tampoco me interesa hablar de eso. La verdad es que no tengo apenas ganas de escribir, a pesar de que sí que tengo cosas que contar. Es curioso pensar que cuando no tienes nada que decir, hablas por los codos y cuando tienes muchísimo de lo que hablar, no sueltas palabra. Curious.
Me imagino en mi casa, de noche. Por la ventana entra un olor a hierba, galán de noche y tierra reseca. No se oye apenas nada, sólo un ladrido lejano, casi imperceptible. Se pueden ver las luces de las farolas, de las casas adyacentes, de la luna y las estrellas. Y en esas circunstancias tan relajantes, me da por pensar.
¿En qué pienso? En el tiempo pasado, en el futuro y en el presente. En todo lo que he hecho y lo que me queda por hacer. No pienso en nadie en concreto, salvo en mí mismo. Un egoísmo bien cultivado con el paso de los años. Podría pensar en la gente que me rodea, que me quiere, me anima y me apoya. En la gente que confía en mi y que se apoya en mi persona para conseguir sus metas. Pero no, sólo pienso en mi mismo.
Sonrío para mis adentros pensando que aun en esa soledad y oscuridad tan tangibles no estoy totalmente solo. Hay un mosquito que me ha dejado un buen picotazo. Vuelvo a la cama y consigo conciliar el sueño. Mañana, será otro día.
sábado, 29 de mayo de 2010
Nosotros, Vosotros y Ellos
El Ser Humano... La Civilización... casi 7000 millones de personas... ¡No son nada! ¡Una mota de polvo en la inmensidad del océano cósmico! Nadie oiría los gritos de 7000 millones de idiotas si se borraran a sí mismos del espacio en cuestión de segundos. El Universo seguiría igual. Somos... prácticamente nada.Pero, decidme: si hubiese que salvar algo de la destrucción, algún logro del ser humano... ¿Qué elegiríais? ¿A una persona? No, pues está sometida a la corrupción y a la muerte. Eligiríamos un objeto, algo creado.
¿Un cuadro? Podría ser... pero, ¿cuál? Hay cientos de cuadros que son obras maestras de la pintura. La Giocconda, La Rendición de Breda, Los fusilamientos del 2 de Mayo, Autorretrato (de Van Gogh), Las Meninas, Las Hilanderas, La Fragua de Vulcano, La Primavera de Boticcelli, El Juicio Final de Miguel Ángel, La Capilla Sixtina, algún grabado de Alberto Durero... hay cientos, miles de cuadros de incalculable valor, que si se perdieran, no sería lo mismo.
¿Que me decís de la escultura? El David de Miguel Ángel, La Venus de Milo, El Discóbolo de Mirón, El Ángel Sonriente de Reims, La Estatua de la Libertad, La Pietá, El Moisés, El David de Donatello, El Pensador de August Rodin... lo mismo que con los cuadros. Miles de estatuas, todas ellas maravillosas.
Bueno... ¡y la música! Tantas obras tan bellas, tan armoniosas, tan... sublimes. Sólo unos pocos ejemplos: La 9ª Sinfonía de Beethoven, El réquiem de Mozart, La Flauta Mágica, Las Bodas de Fígaro, Don Giovanni, Peer Gynt, Carmina Burana, el Canon, El Concierto de Brandemburgo de Bach, el Aria de este último, La Cabalgata de las Walkirias de Wagner, El anillo de los Nibelungos, El Bolero de Ravel, El Danubio Azul, La Marcha Radetzky, Las 4 Estaciones de Vivaldi, La Obertura 1812 de Tchaikovsky, El Adagio de Albinoni, El Ave María de Shubert, El Vals del Murciélago de Strauss, Para Elisa de Beethoven,... La Civilización no sería la misma sin ninguna de estas Obras Maestras de la Música Clásica.
¿Y la Arquitectura? Obras de impresionante belleza, concebidas por hombres con grandes aspiraciones de crear algo que perdurase: El Coliseo, Las Pirámides, La Gran Muralla, La Alhambra, La Ópera de Sydney, El Palacio de Versalles, La Torre Eiffel, El Arco del Triunfo de Constantino, Santa Sofía en Estambul, El Kremlin, La Ciudad Prohibida de Pekín, El Parlamento Británico, El Taj Mahal, La Mezquita de la Roca, La Mezquita de Córdoba, El Congreso de los EEUU, Angkor Wat en Thailandia, La Ciudad del Vaticano, las catedrales de León, Milán, Colonia, Burgos, Sevilla, Palma de Mallorca, Notre Dame, Turín... son miles los edificios que recuerdan al hombre por toda la superficie de la Tierra.
Ah, ¡y los libros! Una de las contribuciones más asombrosas del hombre: la escritura. El Quijote, la Biblia, el Corán, El Capital, Rimas y Leyendas, El Buscón, Oliver Twist, El Principito, Cumbres Borrascosas, El Contrato Social, La Crítica de la Razón Pura, El Discurso del Método, República, Ética Nicomáquea, Confesiones de San Agustín, Soledades de Góngora, Así Habló Zaratustra, La Celestina, La Ilíada, La Eneida, de Virgilio, Las Mil y Una Noches, La Divina Comedia, Fausto, La Montaña Mágica de Thomas Mann, El Poema de Mío Cid, El Conde Lucanor, Las Novelas Ejemplares, Romeo y Julieta, El Príncipe de Maquiavelo, La Vida es Sueño, Robinson Crusoe, Los Tres Mosqueteros, El Origen de las Especies, El Espíritu de las Leyes de Montesquieu, Don Juan Tenorio, Los Miserables, 20000 leguas de Viaje Submarino, Otelo, Ricardo III... en fin, la lista es casi infinita. El teatro y la literatura de la especie humana: su mayor tesoro.
¿Qué quedará de nosotros, del ser humano cuando nos hayamos ido? Nuestros logros. Ahora no valoramos lo que se merecen las obras de arte, los libros, las composiciones musicales... el Mundo no sería el mismo sin tantas grandes obras de la Civilización. Estamos al borde del desastre: cabezas nucleares, cambio climático, terrorismo... y sin embargo, no valoramos lo suficiente los logros, que tanto esfuerzo han costado.
Con respecto a la foto: somos un planeta, de una estrella, de un brazo, de una galaxia, de un grupo local de galaxias, de un super cúmulo de galaxias en medio del universo. No somos nada. Pero, tal vez, dentro de miles de años, se escuchen en otros mundos las obras de Mozart, o se traduzcan y se lean las obras de Cervantes o se interpreten las óperas de Verdi o las obras de teatro de Shakespeare. Todas ellas con la efigie de la Tierra impresa en esas obras.
Todo eso merece ser preservado de la destrucción: los edificios, la música, los libros, las obras de teatro y las esculturas.
No me caben todos los libros, ni edificios, ni obras de arte que deben ser salvados; sólo pongo los más relevantes para el Género Humano. El mundo dejaría de ser el mismo sin el Partenón o la 40ª Sinfonía de Mozart... eso no puede perderse. Sería irreparable.
viernes, 28 de mayo de 2010
Formas de ser
Las cosas se acaban, queridos lectores y lectoras. Es curioso que diga esto en la primera de mis entradas. Terriblemente curioso. Pero la vida es un carrusel de andanzas y peripecias, y lo que para una persona es un final, para otros es un principio.
Cada persona es como es, y eso es completa y absolutamente innegable. Y gracias a la Divina Providencia (véase Dios, Alá, Naturaleza o Bob Esponja) es así. No verás por estos lares dos personas iguales, ni siquiera los gemelos homocigóticos lo son (se empeñan en no parecerse, tanto que incluso el gemelo bueno de Hitler estuvo trabajando en una tienda de perritos calientes en Buenos Aires llamada "Die Grössen Frankfurten" hasta 1978). Que haya gente diferente es algo realmente fascinante y necesario. Placentero, incluso. Salir y conocer gente que difiere a ti diametralmente es de esas cosas que aún conserva su magia en estos años locos.
Porque oigáis lo que oigáis, el mundo está loco. O mejor dicho, esta roca cuasiesférica llena de idiotas está repleta de idiotas locos. Menos mal que aún queda gente con dedo y medio de frente (los de dos dedos se dejaron de reproducir hace tiempo) que nos recuerdan a los demás que todavía podemos seguir una luz como polillas en medio de la noche en vez de ir pegándonos contra las paredes. Aunque nunca está de más llevarse algún chichón, para recordarnos de dónde venimos: de estar como un cencerro.
¡Ay, si es que hay tanta gente por este pedazo de cacho de tierra en medio del espacio! ¡Y tan poco tiempo para disfrutarla! O quizá no...

