Puedes comprar la obediencia, pero no la Lealtad.
Puedes comprar la compañía, pero no la Amistad.
Puedes comprar el sexo, pero no el Cariño.
Puedes comprar arte, pero no la Belleza.
Puedes comprar una sonrisa, pero no la Alegría.
Puedes comprar un ser vivo, pero no la Vida.
Puedes comprar un reloj, pero no el Tiempo.
Puedes comprar una bombilla, pero no la Luz.
Puedes comprar un libro, pero no la Sabiduría.
Puedes comprar una canción, pero no la Música.
Puedes comprar un telescopio, pero no las Estrellas.
Puedes comprar un beso, pero no el Amor.
Puedes comprar una casa, pero no un Hogar.
Puedes comprar un cadáver, pero no la Muerte.
Puedes comprar unas alas, pero no la Libertad.
Puedes comprar a un médico, pero no la Salud.
Puedes comprar a un científico, pero no la Verdad.
Puedes comprar a un juez, pero no la Ley.
Puedes comprar a un político, pero no la Voluntad de un Pueblo.
A pesar de todo esto, siguen diciendo que el dinero tiene "valor".
miércoles, 1 de diciembre de 2010
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