domingo, 1 de agosto de 2010

Verano

Del 21 de Junio al 23 de Septiembre hay 95 días, unas 2280 horas de sol, calor, luz y olor a salitre. Es lo que comúnmente denominamos "Verano". Una parte del año en que en las zonas alejadas de los trópicos suele haber un incremento de temperaturas bastante acusado. En nuestro caso, en el Hemisferio Norte, el verano ocurre casualmente cuando la Tierra está más alejada del Sol, entre el Solsticio de Verano y el Equinoccio de Otoño. Sin embargo, los rayos del Sol caen más perpendiculares sobre la superficie terrestre, atravesando menos atmósfera y, por tanto, dando más calor a los que vivimos aquí abajo.

Las noches son cálidas, casi sofocantes, perfectas para salir a la playa, bañarse en una piscina o tomar unas copas con los pies metidos en el agua mientras se visten ropas vaporosas y holgadas, de un blanco impoluto.

El verano se asocia con los romances, y es lógico. Si las mujeres necesitan 9 meses para gestar a su bebé, el verano es la época idónea para concebirlo. Nacerá en primavera, cuando ya haya pasado todo el frío invernal y esté a las puertas del estío. El verano, para algunos, también es una época de reflexión, de descanso, de aunar fuerzas para volver al curso, de prepararse los horribles exámenes de septiembre.

Para mí, son sólo 95 días de un calor insufrible en los que estar pegado al aire acondicionado o en la piscina.

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