detecto que al fin te dignaste a cumplir
con la cita eludible. Y me alegro,
y me enfado a la vez.
Después de estudiar con cuidado este caso
ejerciendo a la vez de fiscal y abogado,
de juez imparcial, sentencio lo nuestro,
diciendo que el fallo más grande pasó
por guardar solamente los días más gratos
y olvidar los demás.
Mirarte de frente. Admito en voz alta
que no pocas veces he sido tentado
a coger mi esperanza y lanzarla sin más
a la fosa común donde yacen los sueños
que nos diferencian.
Tal vez, ¿has pensado en renunciar?
Yo aún no.
Ven a romper ventanas, a gritar como antes y a entrar como el aire.

Yo sí he pensado en renunciar, pero no se va a dar el caso.
ResponderEliminarCreo que a veces cuando se piensa en renunciar a algo y finalmente no se hace, ese algo o alguien adquiere más valor...
ResponderEliminar...parida arriba, parida abajo...