martes, 31 de agosto de 2010

Errare Humanum Est

Siempre me las he dado de listo. Innato en mi naturaleza. Mi idiosincrasia particular. Mi singularidad característica. Y, ¿qué mejor para dárselas de listo que los latinajos? Son frasecitas muy oportunas que la gente no suele conocer y que expresan la sabiduría de la que carece el individuo que las suelta. La que da título a esta entrada significa "Errar es de Humanos". Y sí que tiene razón, la muy perra de la frasecita.

Nos equivocamos, es inevitable. Nos equivocamos al elegir el coche, la carrera, la fruta del supermercado, el color de la casa, una camiseta, un vestido, la pareja... Y sin embargo, seguimos haciéndolo. Equivocándonos día tras día, noche tras noche, a veces aprendemos de nuestros errores, otras veces, los dejamos pasar, como si de momentos azarosos del destino se tratasen y los desterramos al más oscuro y profundo de los olvidos.

Todos hemos cometido errores fatales en nuestra vida. No sólo aquellos errores triviales como puede ser la elección de unas gafas de sol demodées o un regalo poco acertado para un amigo. Me refiero a errores que marcan a uno para toda la vida, como puede ser la pérdida de una pareja por culpa de uno mismo o un enfado con un amigo que termina con esa amistad, o dejar pasar la oportunidad para hacer algo importante o un ascenso.

En un gran número de ocasiones, los errores tienen remedio. Por desgracia, suelen ser los errores más graves los que menos solución tienen. Cambiar un par de gafas o una prenda de ropa puede ser la solución a un problema relacionado con la estética, pero no se puede devolver a un esposo o esposa, o incluso a un hijo. No vivimos en un supermercado con garantía por 2 años y tampoco tenemos aquello de "si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero".

Muchos errores no tienen solución. Se aceptan, se aprende de ellos y se dejan pasar. A veces se lloran, se lamentan, se gritan, se juran en vano no volver a cometerlos y se blasfema contra ellos, pero si algo he aprendido de la Historia, es que nadie aprende nada de ella.


Sed Perseverare Diabolicum


"Pero perseverar en el error es diabólico". ¿Cuántas veces nos hemos topado con un error y lo hemos repetido hasta la saciedad? El Ser Humano, el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Diabólico, quizás. Muy humano, diría yo. Muy humano.

Tal vez estemos condenados a errar y a volver a errar. A errar y por lo tanto, estar errados e incluso herrados. Sin embargo, también hay una cosa innata en la raza humana: el tesón. No cejaremos en nuestro intento. Porque, previamente a ser Homo Sapiens, somos Homo Faberus. Es decir, actuamos sin pensar.

Y siempre ha sido así. Nos equivocaremos, a veces rectificaremos, pero nunca nos rendiremos.

2 comentarios:

  1. Errar forma parte del aprendizaje y muchas veces la única forma de llevarlo a cabo.
    Estamos condenados a errar una y otra vez y a tropezar con la misma piedra ad eternitum pero a veces las conductas erráticas pueden resultar provechosas si de ellas se extrae una lectura positiva más allá de la fustigación y de la recriminación interna.
    Como leí en algún que otro libro es importante para tener una autoestima saludable el aceptar que somos humanos, imperfectos por naturaleza y erráticos.

    Concluyendo: ¡aprende de los errores y no los vuelvas a cometer!!!!!!!!!!!!!.

    PD: Los latinajos me gustan y no puedo evitar asociarlos a otro tipo de expresiones y frases de contenido genérico que sirven para justificar cualquier situación sin dar expliaciones ni concrecciones como por ejemplo "estoy en un mal momento", "me atraes pero no lo suficiente".... En fin! tanta disquisición a estas horas de la mañana me produce dolor de cabeza.... ya no soy claro.

    Besos! desde cartagena.

    ResponderEliminar
  2. Esta entrada me ha gustado...y mucho :)

    (no deberia haberla leido mientras estudio bioquímica,ya que empiezo a plantearme si de verdad me es relevante lo que le pase a la bomba de Na/K..)

    ResponderEliminar