Pero me he visto obligado a usarla.
El tiempo, y sólo el tiempo dirá si era necesario usarla, o valía con usar un "hasta luego".
Ni que decir tiene que mi deseo es que ese "adiós" maquille un "hasta luego", y que las Noches Magas vuelvan a envolvernos, como en aquellos maravillosos días que pasé junto a ti.
Sin duda alguna, tengo miedo. Pero mi miedo no es a no vivir, a limitarme. Mi miedo tampoco es a perderte. Mi verdadero miedo es a desenamorarme. Tengo miedo a que si pierdo lo que siento, ya no pueda volver a sentirlo nunca más, ni por ti, ni por nadie.
Si no es muy siniestro contarlos, diré que nos quedan unos 690 días para volver a vernos.
Y, ahora sí, hasta luego.

Hasta luego. Siempre, hasta luego.
ResponderEliminarOMG. He quedado un tanto intrigada por el título del blog y muy sorprendida leyendo tu entrada.
ResponderEliminarEn parte me he sentido identificada, pues "adiós" es una palabra que intento que no entre en mi vocabulario. Decir adiós me parece como si te estuvieras despidiendo para siempre, y no es demasiado positivo, ¿verdad?
Por otra parte, no deberías tener miedo a dejar de sentir, porque eso te lo dice el tiempo, las situaciones, la historia y los neurotransmisores cerebrales xD Así que no tee preocupes por algo que, en parte, no puedes controlar.
Finalmente... ¿690 días? ¿Pero tú a quién quieres ver? O.O
En fin, me ha gustado mucho, voy a seguirte, me resulta interesante ^^ Pásate por mi blog si gustas: http://lacrisisdesamantha.blogspot.com/